miércoles, 8 de noviembre de 2023

plantas sembradas en mi jardin

Los principiantes en la huerta o jardín se suelen frustrar al principio porque no les crecen las plantas como esperaban o les entra una plaga que acaba con todo el cultivo. En este artículo nos vamos a centrar en la huerta para principiantes, te vamos a dar una serie de consejos para comenzar a plantar en el huerto y que te vaya mejor en tu próximo intento. huerta para principiantes Empieza poco a poco a plantar en el huerto Todos hemos sido novatos y cuando empezamos queremos plantar en el huerto de todo para alimentar a toda la familia, pero es recomendable empezar poco a poco e ir conociendo las plantas y cultivos que se nos den bien en nuestra zona o nos sentiremos abrumados. Si este es tu primer año en la huerta lo ideal es plantar tomates y plantar pimientos o un pequeño jardín de aromáticas o judías, lechugas y plantar cebollas. Primero que nada hay que acostumbrarse a las necesidades de cada planta. Deben mantener vuestra pequeña parcela sin regar demasiado, pero tampoco seca, bien abonada y libre de plagas. Si todo va bien este año, puede expandirse un poco más al siguiente. En la huerta para principiantes, lo ideal es comenzar con cultivos rápidos y con pocas plagas, como cultivos de hoja por ejemplo lechuga o espinacas, de raíz como el rabanito. planta lo que te gusta comer ¿Te gustan los tomates frescos en ensalada? ¿ O hacer mermelada de tomate? Entonces los tomates deberían estar en tu lista de qué plantar en el huerto. Si te gustan los pimientos de padrón pero solo a ti y a nadie más de tu familia, pues con 3 plantas podrías tener suficientes. Se debe intentar siempre plantar con medida de quien lo va a consumir. cultivar un huerto Planta lo que se de en tu clima Conocer las condiciones locales es una de las cosas más importantes para saber qué cultivar en la huerta, ya que esto determinará qué puedes plantar y cuándo, si vives en una zona norte con frío, pues deberás plantar cultivos que estén aclimatados a ese lugar y variedades de temporada corta que las demás. Si vives en una zona que se mantiene cálida la mayor parte del año, plantarás tus vegetales de temporada mucho antes que el resto del país. Muchas veces preguntar a hortelanos de la zona, en el mercado o pasearse por zonas de huertos nos ayuda a saber qué sembrar en cada temporada. como empezar un huerto Presta atención al espacio vital de cada planta Muchos agricultores con tal de aprovechar el espacio ponen las plantas más juntas de lo normal y no se dan cuenta que esto lo que hará es que los frutos salgan más pequeños y no se desarrollen bien. Cada planta necesita un espacio vital, tanto en profundidad como en altura, que debe ser respetado para su correcto desarrollo. Debemos asegurarnos que cada planta tenga también la luz necesaria y la profundidad para que se expandan sus raíces y que no compitan entre sí. Utilizar acolchado Las malas hierbas son posiblemente la frustración número 1 de los agricultores principiantes, crecen rápido y pueden ahogar y robar nutrientes a las hortalizas. La eliminación de las malezas se debe hacer a diario pero si no quieres estar horas y horas de rodillas puedes aportar un mantillo o acolchado para huerto para evitar que estas plantas salgan. Además aporta otras ventajas como retener la humedad en el suelo. Hay varias opciones de acolchado, desde paja, cartón hasta hojas o cortezas. Haz un diario de la huerta Un consejo para la huerta para principiantes es que no debemos fiarnos de nuestra memoria y es mejor hacer un boceto de nuestra huerta y donde tenemos plantadas cada cosa, para el próximo año poder hacer una rotación de cultivos. Debemos tener una lista con las plagas que nos afectaron y que tratamientos hicieron bien y los que no. Así la próxima vez ya sabemos como actuar. Además, también es buena idea etiquetar las plantas en la huerta o semillero para saber de qué son, pues algunas semillas tardan en germinar y después se da el caso de que no sabemos lo que es. Incluso no es mala idea etiquetar las variedades de cada especie, así sabe cuales se le dan mejor y cuáles no. Familiarízate con tus plantas y con la mala hierba local No hay nada más bonito que cuidar una semilla de maíz hasta que salga el primer brote. Para evitar cometer un grave error nos debemos familiarizar con el aspecto de las plantas jóvenes que sembramos para evitar arrancarlas pensando que es mala hierba. Enmendar el suelo El suelo sano hace que las plantas sean saludables y cada año debemos aportar los nutrientes que necesitan nuestras plantas mediante el abonado. Existen varios productos que podemos aportar al suelo como es el estiércol curado (está seco, no huele y lo recomiendo para huertas urbanas), estiércol fresco, humus de lombriz o compost. Al final de cada temporada podemos plantar un cultivo de cobertura que proporcione abono en verde para el próximo año o cubrimos la cama con hojas cortadas. Si el suelo no está bien abonado puedes consultar las deficiencias que puede tener según la coloración de las hojas principalmente. Pero en este caso, hay que tener cuidado de no pasarse también. Como hemos visto recientemente, las hojas quemadas por exceso de abono es una manifestación de que como sucede con el riego, nos podemos pasar en este tema. Por eso, es importante ir conociendo poco a poco las necesidades de cada cultivo. Prepárate para las plagas Plagas y enfermedades en hortalizas y frutales ecológicos:... Dejar que la madre naturaleza se encargue de las plagas es muy complicado pues se necesitan unas condiciones especiales de varios años para que esto ocurra y en un huerto principiante las plagas hacen destrozos porque no se cumplen los requisitos mínimos. Observa tus plantas y cualquier color inadecuado puede ser ocasionado por un hongo o por falta de nutrientes, agujeros pueden ser por orugas o caracoles y babosas.No pasa nada por comer productos dañados, simplemente cortamos la parte agujereada y ya está. No olvidarse de las flores Si queremos que nuestras plantas produzcan verduras o frutas tenemos que atraer polinizadores al huerto como las abejas, los sírfidos, algunas avispas, abejorros y para ello necesitamos flores, siempre es bueno tener alguna margarita que se suelen dar bien y resisten bastante o algunas otras plantas como estas. como empezar un huerto desde cero Regar cuando sea necesario El agua es muy importante en la huerta, pero debemos aplicarla en su justa medida. No pasarnos, porque puede originar enfermedades en las plantas ni regar poco pues simplemente las plantas no crecen lo suficiente, o en el caso de los tomates, como explicamos en el post sobre por qué se parten los tomates en la planta. Es recomendable darle al menos un riego profundo una vez a la semana si no ha llovido y el resto de la semana puede ser un día si y otro día no, depende mucho de si es una huerta o un macetohuerto. Es importante no regar las plantas desde arriba, sino desde la base y evitando mojar las hojas pues así prevenimos muchos hongos y siempre es mejor por la mañanita o al atardecer así evitamos los cambios bruscos de temperatura en la planta que pueden ocasionar estrés hídrico y hacer que los frutos se rajen.

PLANTAS EN MACETAS

 Las plantas sembradas en macetas requieren un cuidado diferente que las sembradas directamente en el suelo.

Usa el tamaño de maceta correcto

Entre más pequeña es la maceta menor es la cantidad de tierra que puede almacenar y, por lo tanto, es posible que esta se seque más rápido que aquellas de mayor tamaño. Por lo tanto, es recomendable que uses contenedores grandes para incrementar la capacidad de retención de agua y disminuir la frecuencia del riego.

Sumado a esto, debes tener presente que el tamaño de la maceta tiene que ser directamente relacionado con el tipo de planta, 

Llena la maceta con el sustrato correcto y cuídalo periódicamente

Una mezcla ecológica de suelo de buena calidad les garantizará a tus plantas, desde un principio, condiciones adecuadas para desarrollarse sanamente. Piensa en tierra, suelta, poco arcillosa, rica en nutrientes y que drene bien, pero retenga la humedad para que las plantas se nutran. Mézclala a partes iguales con compost orgánico y, sí es necesario, agrega hidrogel para optimizar el suministro de agua a la zona radicular.

Ten presente que la tierra de tus macetas debe ser renovada periódicamente y cuidada como es debido. Remuévela de vez en cuando para que no se apelmace y no obstaculice el paso de humedad a toda la zona radicular de las plantas. Además, no olvides nutrir el sustrato con compost orgánico e, incluso, con barritas de abono para jardinería.

Elige las plantas adecuadas

No todas las plantas se adaptan a vivir en contenedores. A la hora de comprarlas, asegúrate de que lo que llevas a casa no tendrá ningún problema para crecer entre una maceta. Piensa en flores, pequeños árboles frutales y arbustos, pero no dejes nunca de informarte sobre el tema.

Alimenta las plantas regularmente

Las plantas necesitan de nutrientes para crecer. Al momento de sembrarlas en las macetas, agrega fertilizante granular en razón de 2 cucharadas por envase de 19 litros (o según lo recomiende el fabricante). Cuando estén un poco más crecidas puedes empezar a usar un fertilizante orgánico líquido cada dos o tres semanas.

Actualizar el equipo

Piensa en la posibilidad de implementar recipientes de riego automático. Estos poseen un depósito de agua camuflado en sus paredes dobles que les suministra a las raíces de las plantas el líquido a medida que la requieren. El tiempo de duración del líquido dentro del sistema varía en función del tipo de maceta, de la planta y de la temperatura, pero en cualquier caso te garantizará unas cuantas semanas sin regar, con la completa seguridad de que no les hace falta agua ni una gota y de que la zona radicular no corre el riesgo de pudrirse por exceso de humedad.

Para facilitar las tareas de mantenimiento, el tamaño de las palas, tijeras y demás instrumental de jardinería debe ser acorde al volumen de las macetas.

Instala el riego por goteo

El sistema de riego por goteo te ahorrará tiempo y agua, especialmente en época de verano o sequía que es cuando las plantas exigen ser regadas hasta dos veces al día. Su instalación es de lo más sencillo, suministra una pequeña cantidad de agua directamente a las raíces de una planta y puedes conseguirlo fácilmente en el mercado.

Si no puedes instalar ni este sistema ni el anterior, riega tus macetas con la frecuencia que las plantas lo exijan. No olvides que la humedad adecuada es indispensable para que crezcan sanas y bellas. Un truco sencillo para saber si estas necesitan agua o no consiste en introducir el dedo en el sustrato, si este no se embarra y solo se empolva, debes agregar líquido de inmediato. Igual, si el contenedor se encharca debes drenar rápidamente para evitar que las raíces se pudran.

Acomoda las macetas en el lugar indicado 

Asegúrate de ubicar cada uno de los contenedores en un lugar donde la planta tenga, en función de su especie, la cantidad de luz que necesita para vivir en óptimas condiciones. Considera que algunas especies se desarrollan mejor con la luz indirecta, otras precisan recibir directamente los rayos del sol, otras tienen suficiente con la luz de la mañana y en la tarde prefieren estar a la sombra. Asesórate muy bien al respecto antes de comprar cada mata y de decidir dónde colocarla.

Mantenimiento de las plantas

Las plantas sembradas en macetas también necesitan que retires periódicamente las hojas y flores secas. Además de verse feas y dar un aspecto triste, la debilitan y frenan su crecimiento. Poda lo que ya no tiene vida o se encuentra enfermo, cuidando no causar daño a los posibles nuevos brotes. Hacerlo solo te tomara unos cuantos minutos cada 8 o quince días.

En lo que respecta a la limpieza, pulveriza agua -preferiblemente lluvia- sobre las hojas polvorientas o límpialas con un paño húmedo.

De otra parte, verifica de vez en cuando la salud de tus plantas. Si encuentras rastro de hongos o plagas no dudes un solo segundo en aplicar plaguicida. Por supuesto, debes asesorarte bien antes de hacerlo para que te asegures de aplicar el producto indicado para eliminar por completo el mal.

Trasplanta con cuidado y solo si es necesario 

Lo ideal es que tus plantas vivan en las mismas macetas la mayor cantidad de tiempo posible. Pero si las raíces crecen demasiado y eso empieza a dificultar el desarrollo del individuo, no dudes en trasplantarlo a un contenedor más grande. Hazlo con mucho cuidado para no arruinarlo.

Protégelas en invierno

El invierno suele ser implacable con las plantas. Aprovecha que se encuentran en contendores y llévalas al garaje o cualquier otra zona cubierta donde puedas protegerlas del viento helado y la congelación de raíces. Si no puedes transportarlas, cúbrelas en las noches con plástico.

Mantenlas a salvo de las mascotas 

Mantener los contendedores en alturas y sitios de difícil acceso para ellos. Si es el caso, protégeles con una pequeña cerca de alambre delgado.









plantas sembradas en mi jardin

Los principiantes en la huerta o jardín se suelen frustrar al principio porque no les crecen las plantas como esperaban o les entra u...